sábado, 26 de diciembre de 2009

CATEDRA BOLIVARIANA 2SEMESTRE ADD

CATEDRA BOLIVARIANA SEGUNDA PARTE

TEMA 10

EL EXILIO DE SIMON BOLIVRA A CARTAGENA.

- Él exilo a Cartagena se debió a la caída de la primera república antes las fuerzas de monteverde, el entonces coronel Simón bolívar, parte al exilio. Estando en Cartagena analiza los acontecimientos y las razones del fracaso de la primera república, mas tarde desarrolla el proceso emancipador y la constitución de los nuevos estados independientes. El 20 de julio de 1810 se había iniciado el proceso independentista en este panorama compuso un manuscrito conocido como el MANIFIESTO DE CARTAGENA, en el cual hizo un análisis político y militar de las causas que provocaron la caída de la primera República de Venezuela; en ese momento exhorta a la nueva granada a no cometer los mismo errores que Venezuela para no correr la misma suerte.
Bolívar solicita al gobierno de Cartagena prestar sus servicios en sus tropas para la cual le fue concebido el mando de una guarnición, con la cual se empezaría a forjar su futuro prestigio militar.
Bolívar no desaprovecha ninguna oportunidad que se le dio para así lograr varias hazañas ganándose así el respeto de sus superiores y la confianza y lealtad de sus tropas unas de las acciones más destacadas durante el exilio Cartagena fue la campaña admirable en donde entra de nuevo a Venezuela por los andes Venezolanos, sin encontrar resistencia, en esta entrada triunfal se le concede en Mérida él título de “Libertador”.

- PROCLAMA A LA DIVISIÓN DE URDANETA
Simón Bolívar dijo el 14 de noviembre de 1814.
Para nosotros la patria es la América; nuestros enemigos, los españoles; nuestra enseñanza la independencia y la libertad. Comprendiendo Bolívar bien temprano la existencia de un destino comunes los piases oprimidos y la necesidad de unir esfuerzos para sacudirse el yugo.

No obstante Bolívar es derrotado para entonces la segunda república se encontraba herida de muerte, puesto que las fuerzas realistas tenían el dominio del territorio y las fuerzas republicanas se encontraban dividida estas series de acontecimientos hicieron que Bolívar saliera con Moriño desde Carupano hacia Cartagena.




EL EXILIO A JAMAICA.

Tras los acontecimientos ocurridos en Carupano parte a Cartagena donde el gobierno de Nueva Grana le encomienda la conducción de la guerra, ante la posibilidad de desarrollar algún proyecto decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir hacia Jamaica, una vez estando en la isla escribió una carta un destinataria anónimo conocida como la carta a Jamaica en ese documento Bolívar describe la situación de América y empieza a exponer el proyecto ya procedido antes por Francisco de Miranda de crear una gran confederación americana con el nombre de Colombia, sin embrago la situación de bolívar en la isla es muy tensa ya que se encontraba con escasos medios económicos y llego a sufrir un intento de asesinato, en Jamaica Bolívar vio la neutralidad del gobierno Británico de no darle el apoyo, considero entonces necesario trasladarse a otro país más seguro donde pudiera organizarse una expedición.
Tras los acontecimientos de Carupano, Bolívar llego a Cartagena a finales de 1814 para obtener de nuevo ayuda de la Nueva Granada, que en esos momentos se encontraba también en una situación difícil que le impidió desarrollar nuevos proyectos.

Estas circunstancias y el apoyo que le daba el gobierno neogranadino hicieron que fuera reconocido como jefe por todos los venezolanos que se encontraban en Nueva Granada, el 19 de septiembre de 1814 Bolívar se encuentra con Camilo Torres Tenorio quien preside el congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada y admitiendo los argumentos de Bolívar y ante la derrota sufrida por el general Antonio Mariño en la campaña del sur en julio de 1814, encarga a Bolívar de la conducción de la guerra. El 10 de diciembre Bolívar toma a Santa Fe y obliga así a que Cundinamarca reconozca como autoridad al Congreso de las Provincias Unidas.

Ante la imposibilidad de desarrollar algún proyecto decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir hacia Jamaica en el buque La Decouverte, llegando a la isla el 14 de mayo de 1815 y los pocos meses de estar allí escribió con fecha de 6 de septiembre de 1815 una carta con un destinario anónimo conocida como Carta de Jamaica, un documento que tiene múltiples significados por su forma, contenido y características materiales como texto de reflexión y análisis.



TEMA 11
LA ENTREVISTA CON PETION

Procedente de Jamaica llego Bolívar a los cayos de San Luis, en la isla de Haití, el 24 de diciembre de 1815; trasladándose luego a Puerto Príncipe donde tuvo una entrevista, el 2 de enero de 1816, con el presidente Alejandro Petion, quien se comprometió a facilitarle los recursos necesarios para llevar a cabo su empresa.

PRIMERA Y SEGUNDA EXPEDICIÓN A LOS CAYOS
Santiago Mariño, Manuel Piar, Luis Brión, José Francisco Bermúdez, Bartolomé Salom, Gregor Mac Gregor, Carlos Soublette y Juan Bautista Arismendi, entre otros, tuvieron distintos roles en una nueva experiencia libertadora del Oriente del país, que se llamaría La Expedición de Los Cayos. En esta se dio el combate naval de Los Frailes y al llegar a tierra firme una asamblea encabezada por Arismendi le concede poderes especiales a El Libertador para emancipar a Venezuela. Llegando a Carúpano, Bolívar proclamó la abolición de la esclavitud, pero en Ocumare de la Costa fue vencido por el ejército español y debe huir nuevamente a Haití. En diciembre del mismo año, en 1816, Bolívar vuelve a la costa venezolana en La Segunda Expedición de Los Cayos, que le permitió la Conquista de Guayana.

TEMA 12
TERCERA REPUBLICA
La Tercera República de Venezuela es el nombre que recibe el periodo histórico que transcurre desde el año 1817 al año 1819 durante la Guerra de Independencia de Venezuela. El inicio de la Tercera República se atribuye al momento en el cual finalizada la campaña de Guayana los republicanos restauran las instituciones en la ciudad de Angostura.
Al igual que los dos anteriores repúblicas, la Tercera República tuvo un muy corto tiempo de duración durante el cual entre los principales hechos se citan la organización de un gobierno civil, la aceptación de todos los jefes militares venezolanos de la autoridad de Bolívar, la llegada de las fuerzas británicas voluntarias que colaborarían con el proceso independentista y la Campaña Libertadora de Nueva Granada que dio libertad a la Nueva Granada y su confederación junto a Venezuela en la República de Colombia con lo que termina el período conocido como Tercera República de Venezuela.
La Tercera República estaba compuesta por las provincias de Mérida, Trujillo, Caracas, Barinas, Barcelona, Cumaná, Margarita y Guayana. Maracaibo y Coro permanecieron realistas hasta la Batalla Naval del Lago de Maracaibo.


CAMPAÑA DE BARCELONA
La expedición de Jacmel (segunda expedición de Los Cayos) desembarca en Barcelona el 31 de diciembre de 1816. Bolívar estableció su cuartel general en la ciudad y desde ahí planeo una ofensiva sobre Caracas que se ejecutaría tras una concentración de tropas procedentes de las regiones ocupadas por los patriotas: Apure, Guayana y Cumaná. Bolívar ejecuto una diversión por la costa de Píritu con el objeto de desviar la atención de los realistas hacia Caracas mientras se desarrollaba la concentración planeada, pero la derrota sufrida en Clarines el 9 de enerode 1817 deja sin efecto dicha diversión, por lo cual Bolívar regresa a Barcelona. Dificultades políticas y estratégicas obligan a Bolívar a suspender la campaña, de allí parte hacia Guayana donde se encontraba Piar dejando a las fuerzas de Barcelona bajo la jefatura del general.
1817): El 31 de diciembre de 1816 desembarca Simón Bolívar en Barcelona, proveniente de Haití (segunda expedición), después de breve escala en la isla de Margarita. En Barcelona estableció su cuartel general y una base de operaciones y procedió a la elaboración de los planes para la campaña sobre Caracas. La operación debía ejecutarse previa la concentración de las tropas que actuaban en diferentes áreas del país (Apure, Guayana, Cumaná). Para llamar la atención de los realistas hacia Caracas y proporcionar así la necesaria seguridad para la concentración prevista, el Libertador ejecutó una diversión sobre Caracas, por la costa de Píritu. La derrota que sufrió en Clarines (9.1.1817) hizo que dejara sin efecto esta diversión y que retornara a Barcelona. La existencia de una serie de inconvenientes de naturaleza varia, obligó a Bolívar a suspender la campaña. En marzo de ese mismo año partió Bolívar para Guayana, mientras que al frente de las fuerzas en Barcelona quedaba el general Pedro María Freites, guarnición que fue destruida por el ataque del coronel Juan Aldama el 7 de abril del mismo año (Casa Fuerte de Barcelona).
CAMPAÑA DE GUAYANA
(1816-1817): Después de la batalla de El Juncal (27.9.1816) salió de Barcelona el general de división Manuel Piar el 8 de octubre del mismo año, con 1.000 hombres de los cuales 800 eran de infantería y se dirigió a Guayana. Después que hubo cruzado el río Orinoco incorporó las fuerzas de Manuel Cedeño en las inmediaciones del río Cuchivero. Cedeño operaba en Caicara del Orinoco desde la caída de la Segunda República y había organizado una partida con la cual, mediante acción de guerra de guerrillas, mantuvo en hostigamiento a los realistas de la zona. Piar y Cedeño cruzaron el río Caura el 31 de diciembre de 1816 y avanzaron hacia Angostura. Había comenzado la campaña para la liberación de Guayana. El 18 de enero de 1817 lanzaron los republicanos un asalto contra Angostura; pero los atacantes fueron rechazados. Vista la imposibilidad para la toma de Angostura con los medios que tenía disponibles, Piar decidió apoderarse de las Misiones del Caroní, fuente principal de los medios de subsistencia de las tropas realistas. Dejando una fuerza de observación frente a la plaza de Angostura, condujo sus tropas hacia Upata y tomó posesión de las referidas misiones (comienzos de febrero). Luego puso sitio a Angostura y a la vieja Guayana, con lo cual quedaron los republicanos dueños del interior de la provincia de Guayana. Sin embargo, los realistas mantenían el dominio del Orinoco y de las plazas fuertes antes mencionadas. Para tratar de obtener vituallas para sus tropas sitiadas en Angostura, el brigadier Miguel de la Torre, se dirigió a las misiones por los castillos de la vieja Guayana; pero su división fue destruida por Piar en la batalla de San Félix (11.4.1817). Después de esta acción el general en jefe Bolívar estrechó el sitio de Angostura hasta que los realistas, agotados sus recursos y sin probabilidad de un socorro oportuno, abandonaron la plaza (17 julio), la cual fue ocupada el siguiente día. Los realistas se trasladaron a la vieja Guayana, plaza que tuvieron que evacuar el 3 de agosto. Fueron factores determinantes del éxito republicano: la derrota de los realistas en San Félix y el dominio del Orinoco por la marina de guerra republicana después de la victoria de ésta en el combate fluvial de Pagayos (8 julio).

FUSILAMIENTO DE PIAR
Un episodio muy triste fue el de Manuel Piar, quien había luchado por la independencia de Venezuela, al lado de los patriotas. Al sentirse desplazado por Bolívar, Piar empezó a conspirar.
Piar se había revelado antes contra la autoridad de Bolívar y éste no había pretendido fusilarlo. En esos mismos días estaba rebelado Marino; antes se habían rebelado Bermúdez y Ribas y después se rebelarían Arismendi y Páez, y Bolívar no llegó con ninguno de ellos a los extremos a que llegó con Piar en 1817. ¿Por qué? Porque sólo Piar, entre todos ellos, amenazó con la guerra social; y después de haberla vivido en Venezuela y de haber visto sus resultados en Haití, Bolívar tuvo ante sí todo el tiempo, hasta su muerte, el fantasma de esa guerra como un engendro de los infiernos.
Finalmente, es apresado en Aragua de Maturín el 28 de septiembre de 1817, acusado de recorrer los campos militares buscando poner a las tropas en contra de la dirección blanca y mantuana; siendo conducido al cuartel general de Angostura, donde fue sometido a juicio. El Consejo de Guerra que se le formó, estaba integrado por el almirante Luis Brión (presidente); los generales de brigada Pedro León Torres y José Antonio Anzoátegui; los tenientes coroneles Judas Tadeo Piñango y Francisco Conde (vocales). El general de brigada Carlos Soublette fue el acusador y el teniente coronel Fernando Galindo el defensor. El 15 de octubre de ese mismo año, el Consejo de Guerra sentenció al general Piar a la pena capital por los delitos de insubordinación, deserción, sedición y conspiración. Simón Bolívar, confirmó la sentencia sin degradación. El 16 de octubre de 1817 fue fusilado el General en Jefe Manuel Piar, frente al muro del costado Occidental de la catedral de Angostura e inhumado en el cementerio de El Cardonal.
Piar disgustado con el Libertador, repetidas veces pidió su baja del ejército; al fin, fingiéndose enfermo la obtuvo. Pero en vez de irse a Las Antillas, como había dicho, pasó a Angostura, donde trabajó en desacreditar a Bolívar, expresándose en malos términos contra él. Bolívar informado de su mal comportamiento, lo llamó; en vez de atender a la voz de su jefe, Piar siguió para Maturín, donde se reunió con Mariño, y ambos prosiguieron en su labor antipatriótica.
El Libertador se vio entonces precisado de tomar medidas enérgicas para que no cundiera la rebeldía y que se destruyera su obra. Por su orden, Piar fue arrestado por Manuel Cedeño en Aragua de Maturín y sometido a un consejo de guerra, compuesto del Almirante Luís Brión, General Pedro León Torres, Gral. José Anzoátegui, Gral. Carlos Soublette, el acusador, los coroneles José Ucros y José María Carreño, tenientes coroneles Judas Tadeo Piñango y Francisco Conde; el coronel Fernando Galindo, el defensor. Fue condenado a muerte, después de tomadas las declaraciones de testigos que lo culparon de haberlos invitado a la rebeldía contra el Jefe Supremo. El Libertador confirmó la sentencia del tribunal y Piar fue fusilado, el 16 de Octubre de 1817, en la muralla Oeste de la Catedral de Angostura.

TEMA 13
COLOMBIA
PASO DE LOS ANDES
Campaña militar en la que Simón Bolívar dirigió sus tropas a través de los Andes colombianos para liberar a la Nueva Granada del dominio español durante las guerras de independencia de la América Hispana.
Es considerada una de sus acciones militares más destacadas y toda una hazaña para los medios técnicos de la época.
El 27 de mayo de 1819 inicia El Libertador, desde Mantecal, la marcha para liberar Nueva Granada. Esta campaña, que impuso el famoso paso de los Andes, duró setenta y cinco días «con asombro universal». La culminación de esta hazaña fue la batalla de Boyacá que dio la libertad a Nueva Granada
A la cabeza del ejército, Bolívar salió de Mantecal el 27 de Mayo de 1819. En plena estación de lluvia, cuando las llanuras se anegan, y los ríos y caños se desbordan, el ejército patriota, con valor inaudito, recorrió los 700 kilómetros que separan a Mantecal de Nunchia, al pie de la Cordillera Andina.
En Tame, Santander se une a Bolívar y luego empieza el ascenso de la formidable barrera de Los Andes. Para evitar las fuerzas enemigas, apostadas en sitios propicios del verdadero camino, el Libertador siguió un atajo abandonado, y transmontó el páramo de Pisba, a unos 3620 metros de altitud.
Después de dificultades y sacrificios indescriptibles, los patriotas llegaron a Socha, en el valle del Sagamoso, al otro lado de la cordillera, con solo 2000 soldados. En la travesía de los llanos y el paso de los Andes se habían perdido 1800 hombres, muchos de ellos muertos en El Páramo. Allí perecieron también todos los caballos, todo el ganado del ejército y todo el parque. Esta marcha cuyo resultado fue el triunfo de Boyacá y la liberación de la Nueva Granada, enaltece en grado sublime las victorias y pone en manifiesto las aptitudes guerreras de nuestra raza.

CAMPAÑA DE BOYACA
A fines de 1817 vinieron a Angostura de comisionados de Casanare los patriotas Fray Ignacio Mariño, Antonio Arredondo y Agustín Rodríguez, a solicitar de Bolívar armamentos de guerra, su separación del gobierno de Páez, y el nombramiento de un jefe superior si lo tuviera por conveniente. En aquella provincia granadina mandaban guerrillas Juan Nepomuceno Moreno, Ramón Nonato Pérez y Fray Ignacio Mariño, libertadores del territorio (1). Páez había nombrado comandante general a Juan Galea.
Bolívar dispone la liberación de la Nueva Granada.
Por justa apreciación de los hechos, Bolívar no tomó una decisión definitiva hasta agosto de 1818, cuando pudo mandar a Casanare 1.000 fusiles y otros elementos de guerra, y designó de comandante general de la provincia al coronel Francisco de Paula Santander, a quien con ese propósito ascendió a general de brigada. Si lo hubiera enviado en los meses anteriores con las manos vacías, probablemente no lo habrían reconocido los guerrilleros de la provincia.
El general Santander llevó el encargo de formar una división con el carácter de Vanguardia del Ejército Libertador de la Nueva Granada, según lo expresa Bolívar en la proclama del 15 de agosto de 1818 (2), en la cual anuncia la futura campaña que dará la libertad al Virreinato antes del término de un año, predicción cumplida con exactitud en el campo de Boyacá el 7 de agosto de 1819. Esta precisión de cálculo no es casual. El guerrero, y el matemático suelen apreciar factores inadvertidos por el vulgo. He aquí las palabras del Libertador:

¡ Granadinos! El día de la América ha llegado, y ningún poder humano puede retardar el curso de la naturaleza guiado por la mano de la Providencia. Reunid vuestros esfuerzos a los de vuestros hermanos: Venezuela conmigo marcha a libertaros, como vosotros conmigo en los años pasados libertasteis a Venezuela. Ya nuestra vanguardia cubre con el brillo de sus armas provincias de vuestro territorio, y esta misma vanguardia poderosamente auxiliada, ahogará en los mares a los destructores de la Nueva Granada. El sol no completará el curso de su actual período sin ver en todo vuestro territorio altares a la libertad"



BATALLA DE BOYACA

Bolívar por medio de un movimiento estratégico engañó al general Barreiro y entró en Tunja, el 5 de Agosto. Se apoderó de las provisiones que los enemigos tenían almacenadas en esta ciudad, creció la confianza del ejército con el respaldo del pueblo. Los realistas, que así veían cortadas sus comunicaciones con Bogotá, emprendieron de inmediato la retirada hacia la capital. El Libertador corrió para interceptarlos en el Puente de Boyacá, dos leguas al sur de Tunja. A las dos de la tarde del día 7 de Agosto, la vanguardia realista llegó al Puente, y casi al mismo tiempo la caballería patriota, que el enemigo pensó ser un grupo de observación, y no una avanzada de todo el ejército patriota.
La vanguardia realista acometió a todos los jinetes, pero, vigorosamente contraatacada, retrocedió, cruzó el puente en dirección a Bogotá, de esta manera el ejército de los realistas se enfrentó a la furia de Francisco de Paula Santander, jefe de la izquierda que se opuso la fuerza y el mando.
A las órdenes de Anzoátegui, el centro independentista, despreciando el nutrido fuego de los enemigos, se lanza al asalto. Los patriotas en cuyo fuego ponían todas sus esperanzas. Un escuadrón enemigo huye sin abatirse, mientras otro cuerpo realista, con lanza calada, se pone a la defensiva; pero los llaneros caen sobre ellos y los destrozan.
La infantería realista, hundida por Anzoátegui, intenta rehacerse sobre otra colina; inmediatamente atacada, es cercada, rinde las armas y se entrega a discreción.
Fue la batalla decisiva que garantizaría el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada y una de las batallas más importantes de la guerra de independencia de América del Sur.
La "Batalla de Boyacá" fue la culminación de 77 días de la campaña iniciada por Simón Bolívar para liberar el Virreinato de Nueva Granada. Tras el aplazamiento de la guerra en Venezuela por la época de lluvias Bolívar salió de Angostura, entonces capital de la República de Venezuela, hacia los llanos de Apure y después a los de Casanare sumando a sus dos divisiones la del general Santander y después invadió el territorio de la antigua provincia de Tunja. Barreiro tras ser vencido en Pantano de Vargas intentaba llegar a Bogotá y unir fuerzas con el virrey Juan de Sámano por la vía de Boyacá.
La Batalla tuvo lugar el sábado 7 de agosto de 1819. A las diez de la mañana Bolívar dio la orden de impedir el paso de los realistas por el puente del río Teatinos, sitio de encuentro del camino de Samacá (utilizado por los realistas) y el camino real. A las dos de la tarde los republicanos, liderados por el capitán Diego Ibarra, descienden y sorprenden a la vanguardia realista. En tanto el general Santander se enfrentaba con sus tropas a la retaguardia realista. Bien pronto se unió el grueso de las tropas realistas de Barreiro para enfrentarse a la retaguardia del general José Antonio Anzoátegui.

CREACION DE COLOMBIA
El 17 de diciembre de 1819 el Congreso de Angostura decreta la creación de la Gran Colombia, la obra magna del Libertador. Mediante este decreto, o Ley Fundamental de Colombia, «las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el título glorioso de República de Colombia».
Esta nueva República se dividirá en tres Departamentos, cuyas capitales serán Caracas, Quito y Bogotá. La Ley fue ratificada en 1821 por el Congreso de Cúcuta. Este día nace Colombia y once años tarde muere su creador.
La creación de la República de Colombia significó un acontecimiento crucial en el desarrollo de la Guerra de Independencia. Con este hecho, quedaron planteados nuevos objetivos estratégicos y políticos y adquirió mayor fuerza la causa independiente.
Con la unión de Venezuela y Nueva Granada se modificó el teatro de la guerra y se ampliaron los objetivos militares y políticos de la contienda.
El plan de Bolívar era formar de Venezuela y Nueva Granada una sola república, capaz de mantener su independencia. El congreso aceptó el proyecto del Libertador, y el día 17 de Diciembre de 1819, decretó la unión de Venezuela con Nueva Granada.
Ambos países formarían una sola República que se llamaría Colombia, en recuerdo del descubridor del Nuevo Mundo; se dividiría en tres grandes provincias: Venezuela, Nueva Granada que se denominaría Cundinamarca, y Quito, provincia que aún estaba bajo el dominio de español. Habría un presidente para toda la nación y un vicepresidente para cada provincia.
Bolívar fue proclamado presidente provisional de la Gran Colombia; Germán Roscio, vicepresidente de Venezuela; Francisco de Paula Santander, vicepresidente de Cundinamarca.

TEMA 14
VENEZUELA
TRATADO AMISTICIO Y REGULARIZACION DE LA GUERRA
El Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra fueron dos acuerdos firmados entre la República de Colombia (Gran Colombia) y el Reino de España el 25 y el 26 de noviembre de 1820en el pueblo de Santa Ana de Trujillo, Venezuela. Mediante estos tratados quedaba oficialmente derogada la guerra a muerte, se acordaba una tregua de seis meses además de constituir de factoun reconocimiento del estado colombiano por España.
El Capitán General Pablo Morillo recibe instrucciones el 6 de junio de 1820 desde España para que arbitrie con Simón Bolívar un cese a las hostilidades. Morillo informa a Bolívar sobre el cese al fuego unilateral del ejército español y la invitación para conferenciar un acuerdo de regularización de la guerra. Los plenipotenciarios de ambos bandos se entrevistan y el 25 de noviembre hacen lo mismo Bolívar y Morillo.
El 25 mismo se firma el Armisticio entre la República de Colombia y España el cual suspendía todas las operaciones militares en mar y tierra en Venezuela y confinaba a los ejércitos de ambos bandos a las posiciones que sostenían el día de la firma.
El Tratado de Regularización de la Guerra fue firmado por los plenipotenciarios el 26. Mediante este acuerdo ambos bandos se comprometían a hacer la guerra "como lo hacen los pueblos civilizados", acordando el respeto a los no combatientes, el canje de prisioneros y a acabar definitivamente con las viejas prácticas de la guerra a muerte.
El armisticio se rompió antes de lo pactado. El 28 de enero de 1821 se produjo un pronunciamiento en la ciudad de Maracaibo, que había permanecido realista casi desde el principio de la independencia, en el cual declaraba a la provincia de Maracaibo unida a Colombia. El general venezolano Rafael Urdaneta ocupó rápidamente la ciudad con varios batallones ligeros. Miguel de la Torre protestó la medida como una violación del tratado y Bolívar a su vez argumentó su legalidad. Al no llegar a un acuerdo sobre Maracaibo ambos bandos acordaron el reinicio de las hostilidades el 28 de abril.
ACCIONES POSTERIORES DESPUES DE CARABOBO.
Después de la victoria de Carabobo, Bolívar es vuelto a ser encargado de la presidencia por el congreso en Cúcuta (3 octubre). Sin embargo, Bolívar sentía que su obra no había concluido. Encarga a Carlos Soublette de la vicepresidencia de Venezuela y nombra a Santander presidente encargado de la República de Colombia. Allí inicia la Campaña del Sur.
El libertador logra su primera victoria en Bomboná, el 7 de abril de 1822 y Antonio José de Sucre completa la libertad de Ecuador, el 24 de mayo en Pichincha. Es importante mencionar que Guayaquil, que ya era independiente, fue anexada a Quito. El 26 y 27 de julio de 1822 se lleva a cabo una entrevista entre dos de los más grandes hombres del continente: Simón Bolívar y el General argentino San Martín.
La campaña siguió muy exitosa: el 18 de marzo de 1823 las fuerzas patriotas entran a Lima, el 7 de agosto vencen en Junín y el 9 de diciembre Sucre logra una gran victoria en Ayacucho, batalla que marcó el fin de la dominación española en el continente. Bolívar escribió: "La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana y la obra del General Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta y su ejecución divina. Maniobras hábiles y prontas desbarataron en una hora a los vencedores en catorce años, y a un enemigo perfectamente constituido y hábilmente mandado. Ayacucho, semejante a Waterloo, que decidió el destino de la Europa, ha fijado la suerte de las naciones americanas". Se fundó, en lo que se llamaba el Alto Perú y que formaba parte del Virreinato de Buenos Aires, la república de Bolivia (cuyo nombre se dio en honor al libertador). Bolívar es encargado de la redacción de la constitución y Sucre se convierte en el primer presidente de ese nuevo país.
TEMA 15
BOLIVAR LIDER CONTINENTAL.
Los países homenajean su figura: en Nueva York, París, Madrid, Hamburgo, Roma, Londres y Buenos Aires, entre otros, los monumentos recuerdan su gesta. En todo el mundo y en el universo hay barcos, estrellas, montañas, ríos, pueblos y ciudades llamados Bolívar; hasta Estados Unidos tiene quince localidades con el nombre del caraqueño inmortal. En su tiempo gozó de fama y notoriedad. Reseñas de la época hablan de la existencia en Europa de abanicos, placas de marfil, panes y vajillas con su rostro; sombre-ros y botas a su usanza; publicaciones que dan cuenta de su vida y hazañas, como la reseña que se incluye, apenasen 1816, en el periódico
The Columbia
de Nueva York.
PLANES PARA PANAMA
Una vez constituida la Gran Colombia, llegó la hora de celebrar un Congreso de todas las ex colonias de España. El 7 de diciembre de 1824 Bolívar se dirigió a los gobiernos de Colombia, México, río de la Plata, Chile y Guatemala, convocando al Congreso de Panamá: ... es tiempo ya que los intereses y las relaciones que unen entre sí a las repúblicas americanas, antes colonias espa- ñolas, tengan una base fundamental que eternice, si es posible, la duración de estos gobiernos ... en 1822, como presidente de la República de Colombia invité a los gobiernos de México, Perú, Chile y Buenos Aires para que formásemos una confederación y reuniésemos en el Istmo de Panamá u otro punto elegible a pluralidad, una asamblea de plenipotenciarios de cada estado "que nos sirviese de consejo en los grandes conflictos, de punto de contacto en los peligros comunes ... " ... Perú y México quedaron comprometidas. Diferir más tiempo la asamblea... hasta que se verifique la accesión de las demás sería privarnos de las ventajas que produciría aquella asamblea desde su instalación... nada ciertamente podrá llenar tanto los ardientes votos de mi corazón, como la conformidad que espero de los gobiernos confederados a realizar este augusto acto de la América... el día que nuestros plenipotenciarios hagan el canje de sus poderes, se fijará en la historia diplomática de América una época inmortal. .. Cuando después de cien siglos, la posteridad busque el origen de nuestro derecho público y recuerde los pactos que consolidaron su destino, registrarán con respeto los protocolos del Istmo…
Durante 20 años de actividad incesante, concibe y emprende el proceso de la independencia que va a dar lugar a la formación de naciones suramericanas, como lo son Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. No sólo comanda las acciones de una guerra difícil y empecinada contra el imperio español, sino que establece la plataforma y las instituciones para una nueva organización de toda Hispanoamérica.
Su visión libertadora estaba orientada hacia la unión del continente. De ello dan cuenta diversos documentos y escritos, de extraordinaria actualidad, en los cuales describe la realidad y las posibilidades futuras de nuestros países. La novedad y profundidad de su pensamiento estaban servidas por un excepcional don de expresión.

CONGRESO DE CUCUTA 1821
El Congreso de Cúcuta fue una asamblea donde se redactó y aprobó la Constitución de Cúcuta, carta magna que dio origen a la Gran Colombia. Fue instaurada por Antonio Nariño y en ella participaron Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y otros importantes próceres de la independencia. Inició el 30 de agosto de 1821 y culminó el 3 de octubre del mismo año.
Después de la Batalla de Carabobo, Bolívar amplía su visión para observar el panorama y buscar la manera de asegurar la libertad de toda América. Sabe que mientras haya países bajo el dominio español, la República de Colombia no puede considerarse totalmente libre.
Organiza en forma provisional el gobierno y dicta algunas medidas. Entre ellas, dejar en sus cargos a los regidores y alcaldes de la capital, declarar en vigencia la ley de sobre secuestros de propiedades de los emigrados dictada en Angostura y exigir empréstitos a los comerciantes y hacendados para la confección de uniformes militares.


Pero estos empréstitos no dieron el resultado esperado debido a las condiciones paupérrimas en que se encontraba Venezuela. Sin embargo, Santander envió desde Bogotá a Bolívar treinta mil pesos para que emprendiera con su ejército el viaje hacia Nueva Granada.
El Congreso, reunido desde el 6 de mayo de 1821 en El Rosario de Cúcuta, lo había llamado. Pero antes de irse, encarga a Soublette de la vicepresidencia de Venezuela, nombrándolo director de las operaciones militares. Bajo las órdenes de Soublette, quedan tres generales en jefe. Bermúdez en las provincias Orientales (Guayana, Cumaná, Barcelona y Margarita), Páez en las de Caracas y Barinas, y Mariño en las provincias Occidentales (Coro, Trujillo, Mérida y Maracaibo). Al llegar a Cúcuta, Bolívar se da cuenta de las graves divisiones que se inician y de la anarquía que se hace latente.


Con fecha 30 de agosto, el Congreso promulga la Carta Fundamental y dicta una ley de organización política que divide la República en siete departamentos: Orinoco, con las provincias de Guayana, Cumaná, Barcelona y Margarita; Venezuela, con las de Caracas y Barinas; Zulia, con las de Coro, Trujillo, Mérida y Maracaibo; Boyacá con las de Tunja, Socorro, Pamplona y Casanare; Cundinamarca, con las de Bogotá, Antioquía, Mariquita y Neiva; Cauca con las de Popayán y El Chocó y el departamento de Magdalena con las provincias de Cartagena e Islas adyacentes, Santa Marta y Río Hacha. En lo que respecta a Venezuela, la división corresponde a la organización militar que había dejado Bolívar.

Bolívar es elegido presidente y presta juramento como tal.
Mientras tanto, en Venezuela, un grupo de hombres influyentes, comienza a trabajar para lograr la disolución de la Gran Colombia, pues muchos caraqueños no estaban de acuerdo con los resultados del Congreso de Cúcuta. Estos sucesos hicieron que el Vicepresidente Santander enviara una comunicación al Senado para darle a conocer el malestar que reinaba en Caracas, lo cual podía traer graves consecuencias para la República.

Denunciaba que desde 1821 existía un partido que se proponía desacreditar la Constitución, atacar la unión entre Venezuela y la Nueva Granada, objetar las leyes, incitar el odio del pueblo contra las instituciones, el Congreso, el Ejecutivo y toda clase de autoridad.
El Congreso autorizó a Bolívar para que tomara medidas que juzgara oportuno y él, el 10 de marzo de 1825, dicta un decreto sobre conspiradores, con vigencia en la Provincia de Caracas y otros lugares donde lo exigieran las circunstancias.
La Municipalidad de Caracas, al analizar este decreto, encontró que era violatorio de la Constitución Nacional y reafirmó su oposición legal al gobierno central de Bogotá.


El resultado de este Congreso fue el nacimiento oficial de la República de Colombia, conocida como la Gran Colombia, mediante la promulgación de la Ley Fundamental de Colombia y cuya extensión abarcó en ese momento los territorios de la Nueva Granada y Venezuela que se dividen políticamente en tres departamentos: Cundinamarca (Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).
JURAMENTO COMO PRESIDENTE DE COLOMBIA
'El juramento que acabo de prestar en calidad de Presidente de Colombia es para mí un pacto de conciencia que multiplica mis deberes de sumisión a la ley y a la patria', fue una de las expresiones que manifestó el Libertador Simón Bolívar en su discurso tras ser juramentado ante el Congreso, el 3 de octubre de 1821, en Cúcuta, como Presidente de Colombia.

El parlamento colombiano le confirió así al Libertador facultades extraordinarias para actuar en los territorios donde él opere a la cabeza del ejército.

TEMA 16
CAMPAÑA DEL SUR
Las Campañas del Sur es el nombre con que se conocen a una serie de campañas militares que emprendió la Gran Colombia al sur de su territorio entre 1822 y 1826 contra el dominio español en la América del Sur y que tuvieron una importancia decisiva para la independencia de las actuales repúblicas de Ecuador, Perú y Bolivia.
Después de la victoria de Carabobo, Bolívar es vuelto a ser encargado de la presidencia por el congreso en Cúcuta (3 octubre). Sin embargo, Bolívar sentía que su obra no había concluido. Encarga a Carlos Soublette de la vicepresidencia de Venezuela y nombra a Santander presidente encargado de la República de Colombia. Allí inicia la Campaña del Sur.
El libertador logra su primera victoria en Bomboná, el 7 de abril de 1822 y Antonio José de Sucre completa la libertad de Ecuador, el 24 de mayo en Pichincha. Es importante mencionar que Guayaquil, que ya era independiente, fue anexada a Quito. El 26 y 27 de julio de 1822 se lleva a cabo una entrevista entre dos de los más grandes hombres del continente: Simón Bolívar y el General argentino San Martín.
La campaña siguió muy exitosa: el 18 de marzo de 1823 las fuerzas patriotas entran a Lima, el 7 de agosto vencen en Junín y el 9 de diciembre Sucre logra una gran victoria en Ayacucho, batalla que marcó el fin de la dominación española en el continente. Bolívar escribió: "La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana y la obra del General Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta y su ejecución divina. Maniobras hábiles y prontas desbarataron en una hora a los vencedores en catorce años, y a un enemigo perfectamente constituido y hábilmente mandado. Ayacucho, semejante a Waterloo, que decidió el destino de la Europa, ha fijado la suerte de las naciones americanas".
Se fundó, en lo que se llamaba el Alto Perú y que formaba parte del Virreinato de Buenos Aires, la república de Bolivia (cuyo nombre se dio en honor al libertador). Bolívar es encargado de la redacción de la constitución y Sucre se convierte en el primer presidente de ese nuevo país.
Generalmente en las repúblicas que constituyeron la Gran Colombia y en especial en Venezuela y Colombia se designan Campañas del Sur a las campañas militares de la Gran Colombia contra los ejércitos españoles al sur de su territorio entre 1821 y 1826. La definición de que hechos comprendieron las campañas del Sur varía, algunos llaman así a las campañas libertadoras de Quito y Pasto entre 1820 y 1822, mientras que otros se refieren a las operaciones militares desde 1821 hasta 1826 cuando capítulo la guarnición de El Callao. Sin embargo, se puede decir ciencia cierta que las campañas del Sur tuvieron por objeto finalizar la guerra de independencia americana, y como resultado el auge de la influencia y el poder de la Gran Colombia que bajo la presidencia de Simón Bolívar buscaba la unión de los nuevos estados hispanoamericanos.

BATALLA DE BOMBONÁ
La Batalla de Bomboná fue un combate realizado el 7 de abril de 1822 entre tropas colombianas y españolas durante la marcha del ejército de Simón Bolívar hacia Quito.
A pesar de las desfavorables condiciones Bolívar decidió atacar pues quería llegar a tiempo a Quito donde lo estaría esperando Sucre para librar la batalla decisiva.
El General García estableció una posición defensiva en las alturas de Cariaco. Bolívar luego de hacer un reconocimiento decidió atacar por la derecha con el Batallón Rifles mientras el General Pedro León Torres atacaba frontalmente las defensas enemigas con dos batallones de infantería y dos escuadrones de caballería. El combate comenzó a las 3:30 pm, las tropas del General Torres fueron rechazadas con grandes pérdidas pero el General Manuel Valdés al mando del Rifles cubierto por la neblina flanqueo a los españoles por la derecha. Rodeados los realistas, se retiraron en horas de la noche. La batalla se saldó con grandes bajas en ambos bandos.
Las grandes bajas sufridas en el enfrentamiento paralizaron por unos días a Bolívar mientras esperaba refuerzos. La batalla fue igualmente desastroza para los españoles, a pesar de que detuvieron a los colombianos un breve tiempo para ello tuvieron que desviar tropas de Quito donde Sucre se hallaba a la ofensiva. Los realistas de Pasto capitularían poco después.

ACCION DIPLOMATICA DE SUCRE
El 11 de enero de 1821, en Bogotá, fue nombrado por Bolívar comandante del Ejército del Sur, en reemplazo del general Manuel Valdés; era la fuerza que, desde 1820, operaba en Popayán y Pasto. No recibió Sucre el cargo porque razones de Índole estratégica y política hicieron que Bolívar anulase tal designación y le diese comisión para marchar a Guayaquil, donde reemplazaría al general José Mires y asumiría la misión que se le había encomendado: la de hacer que la provincia (la cual se había independizado de los españoles en octubre de 1820) se incorporase a la República de la Gran Colombia y tomar el mando de las tropas que hubiese en Guayaquil, como pasos previos para la liberación de Quito, que era el propósito principal de las operaciones que se ejecutasen. El 6 de abril llegó Sucre a Guayaquil y al presentarse ante la Junta de Gobierno, expuso la razón de su presencia allí y de la idea de una unión de la provincia con Colombia. El 15 del mismo mes fue celebrado un tratado entre Sucre (por Colombia) y José Joaquín de Olmedo, Francisco Roca y Rafael Jimena, miembros de la Junta. El tratado estipulaba que Guayaquil mantendría su soberanía, pero bajo la protección de Colombia. En aquella oportunidad Sucre quedó facultado para abrir la campaña contra los realistas, y con tal motivo, Guayaquil le ofreció todos los recursos disponibles.
La importancia de los documentos redactados por Sucre, en lo que significo su primera actuación diplomática, fue la paralización temporal de las luchas entre los patriotas y los realistas, y el fin de la guerra a muerte iniciada en 1813.El Armisticio de Santa Ana le permitió ganar tiempo a Bolívar para preparar la estrategia de la Batalla de Carabobo, que aseguró la independencia venezolana. El documento, marcó un hito en derecho internacional, pues Sucre, fijó mundialmente el trato humanitario que desde entonces empezaron a recibir los vencidos por los vencedores en una guerra. De esta forma se convirtió en pionero de los derechos humanos.


LA BATALLA DEL PICHINCHA


La Batalla del Pichincha ocurrió el 24 de mayo de 1822, en las faldas del volcán Pichincha, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, cerca de la ciudad de Quito, en el Ecuador actual. El encuentro, que ocurrió en el contexto de las Guerras de Independencia Hispanoamericana, enfrentó al ejército independentista bajo el mando del General Venezolano Antonio José de Sucre y al ejército realista comandado por el Mariscal de Campo Melchor De Aymerich. La derrota de las fuerzas realistas leales a España condujo a la liberación de Quito y aseguró la independencia de las provincias que pertenecían a la Real Audiencia de Quito, también conocida como la Presidencia de Quito, la jurisdicción administrativa colonial española de la que eventualmente emergió la República del Ecuador. Cuando amaneció, sin que Sucre lo supiera, los centinelas posicionados cerca de Quito avistaron a las tropas Patriotas ascendiendo por las laderas del Pichincha. Aymerich, entonces consciente de la intención de Sucre de flanquearlo por medio del ascenso al volcán, ordenó a su ejército de 1.894 hombres ascender la montaña lo más pronto posible, para enfrentar ahí a Sucre.
Al haberse encontrado en un campo de batalla tan improbable, los dos comandantes no tuvieron otra opción más que enviar gradualmente sus tropas a la batalla. Existía poco espacio para maniobrar en las empinadas laderas del Pichincha, entre profundos barrancos y densos matorrales. Los hombres del Paya, tras recuperarse de la conmoción inicial, se reposicionaron bajo el fuego enemigo, esperando la llegada del batallón Trujillo. El sobresaltado Sucre, sólo esperando que los españoles estén más cansados que sus propias tropas, envió al batallón Yaguachi, conformado por ecuatorianos. El batallón Alto Magdalena trató de hacer un movimiento de flanqueo, pero sin éxito, pues el terreno no se lo permitió. Pronto, los batallones Paya, Trujillo y Yaguachi, sufriendo muchas bajas y con pocas municiones, comenzaron a replegarse. Para entonces el destino de la batalla para los Patriotas parecía depender del Albión, que transportaba las municiones tan necesitadas; y sin embargo se desconocía su paradero. A medida que el tiempo pasaba, los Realistas parecían ganar el control de la batalla. El Trujillo fue obligado a retroceder, mientras que el batallón peruano Piura huyó antes de enfrentar al enemigo. En medio de la desesperación, a los hombres de reserva del batallón Paya se les ordenó cargar contra el enemigo con sus bayonetas. Ambos bandos sufrieron grandes bajas, pero la situación más o menos se estabilizó para los Patriotas.A pesar de esto, Aymerich, como parte de su estrategia, durante el ascenso al Pichincha separó de su fuerza principal al batallón Aragón, ordenándole avanzar hasta la cúspide del volcán, para así luego atacar a los Patriotas por la retaguardia, rompiendo sus líneas en el momento indicado. El Aragón era el mejor batallón del ejército realista; estaba conformado por veteranos españoles que habían actuado tanto en Guerra de la Independencia Española como en otras batallas en América del Sur, y en ese momento se hallaba sobre los Patriotas y listo para atacar. Afortunadamente para los Patriotas, cuando el Aragón estaba por cargar sobre la alicaída línea Patriota, fue detenido en seco por el Albión, que entró inesperadamente en la batalla. Resulta que el Albión consiguió avanzar a una posición más alta que la de los españoles. Pronto, el Magdalena se unió a la batalla, y el Aragón tras sufrir fuertes bajas, se desintegró. Entonces el Magdalena avanzó hasta la línea Patriota para reemplazar al Paya, y cargó contra la línea Realista, que terminó por romperse”.
A pesar de que en el contexto de las Guerras de Independencia de América la Batalla de Pichincha figura como un conflicto menor, tanto en términos de su duración como del número de combatientes, sus consecuencias fueron bastante significativas. El 25 de mayo de 1822 Sucre entró con su ejército en la ciudad de Quito, donde aceptó la rendición de todas las tropas españolas establecidas en el territorio que el gobierno de Colombia llamaba “Departamento de Quito”, al considerarlo como parte integral de la República de Colombia desde su creación el 17 de diciembre de 1819.
Cuando Sucre recapturó Cuenca el 21 de febrero, obtuvo de su Consejo local un decreto en el cual se proclamaba la integración de su ciudad y provincia a la República de Colombia. Entonces, con la rendición de Quito, que a su vez puso fin a la resistencia Realista en la provincia norteña de Pasto, Bolívar pudo entrar en la ciudad, como finalmente lo hizo el 16 de junio de 1822. Entre el entusiasmo general de la población, la antigua Provincia de Quito fue incorporada a la República de Colombia. Por su parte Guayaquil, que aún no decidía su futuro, con la presencia tanto de Bolívar como del victorioso ejército Gran colombiano en su territorio, proclamó la incorporación de Guayaquil a la Gran Colombia el 13 de julio de 1822.

LA CAPITULACIÓN DE PICHINCHA

A las doce del día bajo un sol resplandeciente, los soldados de la libertad en la cima del Pichincha a más de 3000 metros de Altura dieron el grito de victoria. La victoria fue de Sucre, la cual fue completada con la capitulación que el jefe patriota concedió al Mariscal Aymerich el 25 de mayo del mismo año. Con las operaciones cuyas acciones finales se produjeron en las faldas del Pichincha y en la ciudad de Quito, Sucre decidió a su favor la vacilante y delicada situación de Guayaquil; dio libertad al territorio que conforma hoy la República de Ecuador, y facilitó su incorporación a la Gran Colombia. El 18 de junio de ese año, Bolívar le asciende a general de división y lo nombra intendente del departamento de Quito. Al frente de los destinos de Ecuador desarrolla una positiva obra de progreso: funda la Corte de Justicia de Cuenca y en Quito el primer periódico republicano de la época: El Monitor. Instala en esa ciudad la Sociedad Económica. De su actividad personal es buena prueba que, el 6 de septiembre de 1822 expidió y firmó en Quito 52 comunicaciones. Interesado por la educación puede afirmar que halló en Cuenca 7 escuelas y dejó 20.

ENCUENTRO DE BOLIVAR Y SUCRE EN QUITO
Con el ejército colombiano, el mariscal Sucre
venció a las tropas peruanas en la batalla de Tarqui, el 27 de febrero de 1829. El Mariscal conferenció con el
Libertador en Quito durante varios días, sobre el futuro inmediato de Colombia v la necesidad de una
conciliación nacional. Con el fin de participar en el Congreso llamado "Admirable", en representación de su
Provincia de Cumaná, el mariscal Sucre partió para Bogotá en los primeros días del año 1830. En el Congreso
fue elegido presidente, con la simpatía de todos, pues siempre fue respetado por su ecuanimidad, su hábil
diplomacia y sus estrategias de grandes dimensiones. En mayo de 1830.


TEMA 17
ANEXIÓN DE GUAYAQUIL A COLOMBIA
La primera llegada de Bolívar a Guayaquil se produjo el 11 de julio de 1822. La tradicional cortesía y generosidad guayaquileña hizo que sea recibido con grandes muestras de júbilo: no se recibía al “Libertador”, puesto que Guayaquil se había independizado dos años antes y sin su ayuda; se recibía simplemente a un gran hombre de América. La gran mayoría de guayaquileños lo saludó expresándole con voz emocionada “Viva Guayaquil Independiente”; confirmándole así su deseo de no ser anexados a ningún país extranjero.
Guayaquil sabía que ella representaba la esencia de la libertad y, generosa como era, sabía también que, así como su participación había sido determinante para dar la libertad a Quito y consolidar la independencia de Colombia, de ella dependía también -en gran parte- la libertad del Perú; por eso, queriendo compartir su independencia y su condición de república soberana, Guayaquil aclamó a Bolívar con expresivos gritos de “Viva Colombia... viva el Libertador” o “Viva Bolívar... Viva el Perú”.
“El pueblo de Guayaquil había declarado su independencia sin la intervención de otros pueblos. Libre por sí mismo, por nadie libertado, tenía perfecto derecho para darse un gobierno propio o por escoger la nacionalidad que más le conviniese. Recibió auxilio y armas del Perú y soldados de Colombia para sostener su independencia, pero a cambio, agotó sus recursos pecuniarios y dio su contingente de tropas para libertar las provincias de Quito en cuatro campañas sucesivas. Los colombianos no figuran solos en la batalla del Pichincha que terminó la guerra. Atenidos a ellos solos no habrían podido librar esa memorable batalla, a la cual concurrieron dos batallones peruanos, un escuadrón argentino y un batallón de guayaquileños
Bolívar se negó a aceptar la existencia de un estado soberano que pudiera ensombrecer su grandeza, y respaldado por una fuerza de 1.300 bayonetas que lo acompañaba, inventó un estado de caos republicano para justificar una resolución violenta que se produjo el 13 de julio cuando -de manera prepotente y abusiva- asumió el mando civil y militar de la provincia, se proclamó Jefe Supremo y a través de su secretario envió a la Junta de Gobierno un oficio en el que decía: “S. E. el Libertador de Colombia, para salvar al pueblo de Guayaquil de la espantosa anarquía en que se halla, y evitar las funestas consecuencias de aquella, acogió, oyendo el clamor general, bajo la protección de Colombia al pueblo de Guayaquil; encargándose S. E. del mando político y militar de esta ciudad y su provincia...” (Camilo Destruge.- Historia de la Revolución de Octubre y Campaña Libertadora).
Esta comunicación, que ni siquiera llevaba la firma del Libertador, fue recibida con indignación por los miembros del cabildo guayaquileño, quienes comprendieron que ante tal atropello no podían ofrecer ningún tipo de oposición.
Así, de manera artera, Bolívar ocupó y tomó por la fuerza la ciudad capital de la Provincia Libre de Guayaquil, poniendo fin a un año y nueve meses en que había permanecido independiente y soberana, con un gobierno propio representado por una Junta que había sido elegida democráticamente por voluntad del pueblo, con un territorio definido que -con sus 53.000 km2- integraba en un solo Estado todos los territorios de las actuales provincias de Manabí, Bolívar, Los Ríos, Guayas y El Oro; el sur de Esmeraldas, y las estribaciones de la cordillera occidental.
Con una Constitución conjugada en el Reglamento Provisorio de Gobierno, con un periódico, el Patriota de Guayaquil, que circulaba regularmente informando y orientando a la ciudadanía a través de una libertad de prensa sin tapujos ni intereses; con un ejército, la División Protectora de Quito, que con patriotismo había regado con su sangre todos los campos de batalla para libertar a toda la audiencia; con una marina, representada por la goleta Alcance y sus fuerzas sutiles; con una bandera -la gloriosa celeste y blanco- que había flameado en todos los campos de batalla durante las luchas por la independencia; y una condición de Estado Soberano reconocida por Colombia y Perú y, sobre todo, por el representante de la corona española, Melchor Aymerich, Presidente de la Audiencia de Quito, quien en su oportunidad había escrito a Olmedo, dirigiéndose a él como Presidente de la Junta de Gobierno de Guayaquil.
“Papel mojado fue para Bolívar el Acta de Independencia de Guayaquil, no le importó la libre determinación de la provincia, nada dijo el derecho de gobierno de los pueblos al lector de Montesquieu y de Rousseau, no franqueó sino que rompió las puertas de la ciudad: ¡”Alea jacta est”, hemos hecho la historia!
La prepotente y abusiva actitud de Bolívar puso fin a la natural alegría de la ciudad, y acalló los gritos que expresaban su voluntad independentista. El glorioso pabellón celeste y blanco fue arriado y sustituido por el tricolor de Colombia que fue izado en el muelle, se disolvió la Junta de Gobierno de Guayaquil y sus miembros, atropellados por el dictador, tuvieron que abandonar el país.
Consumado el abuso, Bolívar se preparó para recibir al Gral. San Martín, con quien se había citado en la ciudad que acababa de someter.
Ante estos hechos, los guayaquileños, indignados, escribieron en los muros y paredes de la ciudad:“ Aquí tremoló la intriga... Un tricolor sostenido por la fuerza, con mengua de los derechos del pueblo guayaquileño”.


ENTREVISTA ENTRE BOLÍVAR Y SAN MARTÍN

La entrevista entre Bolívar y San Martín se desarrolla los días 25, 26 y 27 de julio de 1822 y termina, con la integración de Guayaquil al territorio colombiano. De inmediato, Bolívar se traslada a la hacienda "El Garzal" donde la pareja disfruta de días de gran felicidad. Ambos comparten preocupaciones militares y responsabilidades políticas, produciéndose así un proceso simbiótico. En lo posterior, no se concebiría a Manuela sin Bolívar o Bolívar sin Manuela. Ella encuentra la felicidad, que siempre le fue adversa, en la comprensión, el amor y el respeto de un hombre de la talla de Bolívar, con quien comparte estrechamente un mismo compromiso con la historia.
Bolívar nunca imaginó un encuentro tan decepcionante y tenso con el General. San Martín era un hombre de tenacidad incomparable, honrado, ajeno a las intrigas políticas. Pero era práctico, tal vez demasiado. Tenía concebido poner a un rey en el Perú. Esto indignó a Bolívar. Si algo odiaba el Libertador, de manera visceral, era el cuento de las coronas y las dinastías. La idea bolivariana de la democracia era simplemente incompatible con la solución sanmartiniana. Su negativa fue tajante.
Acto seguido, San Martín se ofrece a ser su lugarteniente, y el Libertador no acepta. No confía de lleno en el argentino, pero le dice algo más diplomático: que no se siente capaz de darle órdenes. Luego viene lo más bochornoso del encuentro. En la fiesta, el austero San Martín, demasiado serio y pésimo para el baile, se siente incómodo e ignorado. Bolívar baila endiabladamente, lanza una arenga formidable, brinda en repetidas ocasiones por la gloria de América. Queda claro quién manda, y San Martín se ve obligado a desaparecer del recinto. Al día siguiente se va de Guayaquil. Al poco tiempo abandona América, para nunca más volver.

ASCENSO AL CHIMBORAZO
ENERO DE 1823: las tropas al mando de Bolívar toman la ruta del Sur hacia Guayaquil, recorriendo los antiguos poblados indígenas de Latacunga y Ambato, región altamente productiva en agricultura, gracias al volcán Chimborazo, cuyas cenizas fertilizan los campos como una bendición para los lugareños… Durante el trayecto, Bolívar es atraído por la magnificencia de esa mole volcánica con sus nieves perpetuas que se eleva 6.130 m, y que le fue narrada por su amigo Alejandro de Humboldt en la oportunidad que escaló el volcán en 1802… Bolívar como un admirador de todo lo sublime y lo natural, es atraído por el embrujo del Chimborazo.
allí... sólo… en las nieves perpetuas del Chimborazo... en la grandiosidad de América... en la inmensidad del cielo ecuatoriano… llevaba consigo la pesada carga de sus recuerdos: su triste Infancia con la muerte prematura de sus padres... huérfano desde temprana edad... casi inmediatamente las muertes de sus seres queridos: su abuelo, esposa, hermano mayor... los concejos de su maestro Simón Rodríguez en animarlo a no pensar en el suicidio... su juramento en Roma... las maravillas de civilizaciones extinguidas por los sediciosos europeos... sus discursos en la Sociedad Patriótica... el devastador terremoto de Caracas... la perdida de la Primera República... el Manifiesto de Cartagena... su impecable Campaña Admirable... la Guerra a Muerte... la Migración de Oriente... la perdida de la Segunda República... sus exilios... el Manifiesto de Carúpano... sus batallas en Nueva Granada... su Manifiesto de Jamaica... los Atentados... sus batallas... su visión en Casacoima… la toma de Angostura... la anarquía de sus oficiales... el Congreso de Angostura... la misión suicida de escalar el Páramo de Pisba... el éxito en Boyacá y la liberación de Nueva Granada... el Armisticio con Pablo Morillo... la Batalla de Carabobo...el nacimiento de la Tercera República... la Gran Colombia... la liberación de Panamá… la indoblegable región de Pasto... el triunfo en Bomboná, Pichincha, Quito, Guayaquil... la entrevista con San Martín… la negativa de su gobierno en apoyar la liberación del Perú… su inolvidable idilio con Fanny Du Villars … en fin… 1000 amores, 1000 batallas, 1000 cosas hechas y aún 1000 por realizar... Bolívar con 40 años de edad había tenido una vida extraordinaria..!


DELIRIO SOBRE EL CHIMBORAZO
Yo venía envuelto en el manto de Iris, desde donde paga su tributo el caudaloso Orinoco al Dios de las aguas. Había visitado las encantadas fuentes amazónicas, y quise subir al atalaya del Universo. Busqué las huellas de La Condamine y de Humboldt; seguílas audaz, nada me detuvo; llegué a la región glacial, el éter sofocaba mi aliento. Ninguna planta humana había hollado la corona diamantina que pusieron las manos de la Eternidad sobre las sienes excelsas del dominador de los Andes. Yo me dije: este manto de Iris que me ha servido de estandarte, ha recorrido en mis manos sobre regiones infernales, ha surcado los ríos y los mares, ha subido sobre los hombros gigantescos de los Andes; la tierra se ha allanado a los pies de Colombia, y el tiempo no ha podido detener la marcha de la libertad. Belona ha sido humillada por el resplandor de Iris, ¿y no podré yo trepar sobre los cabellos canosos del gigante de la tierra?
¡Sí podré!
Y arrebatado por la violencia de un espíritu desconocido para mí, que me parecía divino, dejé atrás las huellas de Humboldt, empañando los cristales eternos que circuyen el Chimborazo. Llego como impulsado por el genio que me animaba, y desfallezco al tocar con mi cabeza la copa del firmamento: tenía a mis pies los umbrales del abismo.
Un delirio febril embarga mi mente; me siento como encendido por un fuego extraño y superior. Era el Dios de Colombia que me poseía.
De repente se me presenta el Tiempo bajo el semblante venerable de un viejo cargado con los despojos de las edades: ceñudo, inclinado, calvo, rizada la tez, una hoz en la mano…
"Yo soy el padre de los siglos, soy el arcano de la fama y del secreto, mi madre fue la Eternidad; los límites de mi imperio los señala el Infinito; no hay sepulcro para mí, porque soy más poderoso que la Muerte; miro lo pasado, miro lo futuro, y por mis manos pasa lo presente. ¿Por qué te envaneces, niño o viejo, hombre o héroe? ¿Crees que es algo tu Universo? ¿Que levantaros sobre un átomo de la creación, es elevaros? ¿Pensáis que los instantes que llamáis siglos pueden servir de medida a mis arcanos? ¿Imagináis que habéis visto la Santa Verdad? ¿Suponéis locamente que vuestras acciones tienen algún precio a mis ojos? Todo es menos que un punto a la presencia del Infinito que es mi hermano".
Sobrecogido de un terror sagrado, «¿cómo, ¡oh Tiempo! -respondí- no ha de desvanecerse el mísero mortal que ha subido tan alto? He pasado a todos los hombres en fortuna, porque me he elevado sobre la cabeza de todos. Yo domino la tierra con mis plantas; llego al Eterno con mis manos; siento las prisiones infernales bullir bajo mis pasos; estoy mirando junto a mí rutilantes astros, los soles infinitos; mido sin asombro el espacio que encierra la materia, y en tu rostro leo la Historia de lo pasado y los pensamientos del Destino».
"Observa -me dijo-, aprende, conserva en tu mente lo que has visto, dibuja a los ojos de tus semejantes el cuadro del Universo físico, del Universo moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado: di la verdad a los hombres".
El fantasma desapareció.
Absorto, yerto, por decirlo así, quedé exánime largo tiempo, tendido sobre aquel inmenso diamante que me servía de lecho. En fin, la tremenda voz de Colombia me grita; resucito, me incorporo, abro con mis propias manos los pesados párpados: vuelvo a ser hombre, y escribo mi delirio.

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